sábado, 11 de octubre de 2014

consecuencias del estres

Consecuencias para la salud

El estrés en sí mismo no es perjudicial para la salud, en el fondo no es más que una activación del organismo. Si se limita a fases cortas y se alterna con fases de relajación, algunas personas lo perciben incluso como algo agradable. ¿Cuándo puede tener el estrés consecuencias para la salud?

Riesgos

Exceso de energía: en el contexto de la reacción de estrés física el organismo se prepara con un aumento de energía y se libera grucosa y ácidos grasos a la sangre para estar preparado para la huida o la lucha. Sin embargo, hoy día son muy poco frecuentes los casos en los que una reacción de estrés realmente va seguida de movimiento directo. Como posible consecuencia a esta reacción de estrés mantenida el diámetro del calibre de los vasos sanguíneos se puede estrechar de forma crónica (arteriosclerosis) o incluso hacerlo de forma casi completa y poder desencadenar un infarto de miocardio, una embolia pulmonar o una apoplejía o infarto cerebral. Por esta razón es conveniente practicar deporte con regularidad para vencer el estrés.
Carga continua: atendiendo a la evolución del ser humano, la vida actual tiene muy poco que ver con la de los tiempos primitivos. Hoy día son raras las ocasiones en las que el estrés está relacionado con una situación amenazante de la que solo es posible salvarse con ayuda de la actividad física (huida o ataque). El ser humano moderno a lo que tiene realmente que enfrentarse más es a los estresores que aparecen una y otra vez o incluso están presentes de forma constante. Los desencadenantes del estrés suelen tener su origen en el ámbito profesional o interpersonal. Al mismo tiempo, las fases de relajación de algunas personas son demasiado cortas y el cuerpo está constantemente activadodebido al estrés prolongado. Esto solo puede marchar bien durante un tiempo; tarde o temprano se empieza a sentir agotamiento y pueden aparecer molestias funcionales (por ejemplo, síndrome de colon irritable) o enfermedades físicas. A la larga, el organismo pierde la capacidad de regularse a sí mismo y no puede relajarse incluso aunque el factor estresante haya dejado de estar presente. Esta activación permanente del cuerpo repercute en distintos aspectos físicos:
  • Los vasos sanguíneos pierden elasticidad, por lo que la presión sanguínea se mantiene elevada.
  • Los músculos en tensión no se relajan.
  • El sueño ya no es tan reparador como antes.
  • La hormona de estrés, el cortisol, se libera de forma continua en mayor cantidad, por lo que aumenta el riesgo de sufrir algún trastorno, como, por ejemplo, la diabetes mellitus.
El estrés permanente puede ser agotador.
Por lo tanto, si se tiene mucho estrés se debe procurar tomarse tiempo suficiente de relajación para compensarlo.
Sistema inmunitario: el estrés permanente también perjudica al sistema inmunitario. Aunque el estrés breve y agudo activa el sistema inmunitario, si se prolonga se invierte su efecto positivo. La hormona cortisol, que se libera de forma permanente y en mayores cantidades cuando el estrés es prolongado, puede debilitar las defensas a largo plazo, lo que hace que se sea más propenso a las enfermedades infecciosas (como el resfriado o el herpes labial). Por término medio, las personas constantemente estresadas enferman más a menudo que las demás y necesitan más tiempo para curarse. En ocasiones, por ejemplo algo tan banal como un resfriado puede durar incluso semanas sin que termine de curarse del todo.
En las personas laboralmente activas se da no pocas veces el efecto de que, aunque se tenga el resfriado entre semana, se deban aguantar las molestias. Por el contrario, el resfriado parece agravarse en cuanto empieza el fin de semana. En este caso, la causa también es la hormona estresante cortisol: durante el fin de semana el estrés disminuye ligeramente y, con ello, también se reduce un poco el nivel de cortisol en sangre constantemente elevado; de este modo el sistema inmunitario vuelve a estar más activo y, al luchar contra la enfermedad, los síntomas del resfriado se agravan. El mayor nivel de cortisol también tiene un efecto negativo en enfermedades crónicas como la psoriasis, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide.
Por lo tanto, para que las funciones del sistema inmunitario no se vean permanentemente perjudicadas por el estrés, en los periodos en los que nos sintamos estresados debemos procurarcomer sano, movernos lo suficiente realizando un ejercicio adecuado y dormir bastante.
Comportamiento “insano”: en las personas permanentemente estresadas aumentan o aparecen a menudo cierto tipo de comportamientos que también afectan negativamente a la salud, por ejemplo:

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